Berlinale 2012: Los hermanos Taviani y “Cesare Bebe Morire” triunfadores de una notable edición
La húngara JUST THE WIND, la alemana BARBARA, la canadiense REBELLE, la portuguesa TABU y la danesa A ROYAL AFFAIR completan un espléndido palmarés, que hace justicia a los mejores film vistos.
Ya habíamos advertido de la categoría del jurado escogido para dilucidar el palmarés de este año. De ahí que no ha de extrañar el tino en la confección del veredicto final de un grupo de personalidades compuesta, entre otros, por Mike Leigh, por AsgardFarhadi, Charlotte Gainsbourg y Anton Corbijn.
Este el resultado definitivo de su intachable deliberación:
Oso de Oro al Mejor Film:
CESARE DEBE MORIRE, de los hermanos Taviani. La valentía y la vocación experimental de este par de históricos octogenarios muy pronto se rebeló como una propuesta segura a premio.
Oso de Plata; Gran Premio del Jurado:
JUST THE WIND, de Bence Fliegauf. Era nuestra gran favorita. Para SlithersMusicZine ha sido la obra más noblemente conmocionante de todo el Festival. Esta dura radiografía del trato actual dado a la población rumana asentada en Hungría destila una verdad cinematográfica insoportablemente pura.
Oso de Plata al Mejor Director:
Christian Petzold, por BARBARA. Era la preferida por los medios locales. Un sereno ejercicio de cine de suspense, situado en los estertores de la Alemania Democrática del Este. Quizás, la relación afectiva más secretamente urdida de todo el concurso.
Oso de Plata a la Mejor Actriz: , de Kim Nguyen.
Sin discusión alguna. La jovencísima intérprete congoleña da un auténtico recital interpretativo de rabiosa, frontal y controlada implicación, asumiendo el brutalísimo rol de una adolescente, que es capturada por un grupo de mercenarios asesinos para enrolarla en el infierno del terrorismo africano.
Oso de Oro al Mejor Actor: Mikkel Boe Folsgaard, por A ROYAL AFFAIR, DE Nikolaj Arcel.
Su interpretación del infantil, estrambótico, enajenado y bobo Rey Christian IV de Dinamarca es muy notable, pues sabe escenificar la incapacidad infantiloide y enferma del monarca sin caer jamás en la caricatura. Sin embargo, a nosotros nos hubiera encantado que ganara su compañero de reparto y auténtico protagonista del film: el siempre excelente Madds Mikkelsen, que, aquí, está magistral.![]()
Oso de Plata a la Contribución artística:
Lutz Reitemeier, por la fotografía de BAI LU YUAN, de Wang Quan´an. Un horror. El mondongo mandarín se merecía volver a su casa más de vacío que la cajita de valerianas del médico de Michael Jackson.
Oso de Plata al Mejor Guión:
Nikolaj Arcel y Rasmus Heisterberg, por A ROYAL AFFAIR, de Nikolas Arcel. Merecidísimo. Un guion de planteamiento clásico para un film histórico en cuya escritura están hechas confluir, perfectamente, la investigación histórica de unos hechos fundamentales acaecidos a finales del siglo XVIII danés, junto con una trama amorosa también importantísima.
Premio Alfred Bauer (otorgado en memoria del fundador del Festival) a la Innovación Artística:
TABU, de Miguel Gomes. La osada naturaleza experimental de este deslumbrante ejercicio metacinematográfico era la única, junto a la película de los Taviani, que podía alzarse con este premio. Hay que mencionar que el film luso, por esta misma razón, ha sido también el merecedor del prestigioso premio FIPRESCI, QUE otorga la Asociación Internacional de Críticos de Cine.
MENCIÓN ESPECIAL:
L´ENFANT D´EN HAUT, de Ursula Meier. Nos ha encantado el detalle de este inesperado reconocimiento, porque hubiera sido injustísimo que el soberbio film suizo se hubiera ido de vacío. La confluencia de seis films completamente premiables hubiera hecho que alguno se quedara fuera del palmarés y este recurso ha permitido enmendar ese agravio.
Bueno, y ya nada más. Dejamos Berlín, sabiendo que volveremos aquí el año que viene y sabiendo también que no vamos a esperar hasta el año que viene para montar corresponsalía slitheriana en otro importante evento de este tip. Quien esto escribe no quisiera dejar de destacar la labor de quien él sabe, sirviendo en rápida y gran bandeja de fritura el lucimiento de lo que le sale por yema de dedo en teclado a este torpónjuntaletras, apasionado del cine.
Un recuerdo a todas las personas a las que siempre echo de menos aquí y a las que les debo mi devoción por esta ciudad, a todas las que he ido conociendo en el certamen, sin las cuales las horas festivaleras serían mucho más largas, por supuesto, a todos los que tienen la paciencia de intentar entenderme y, sobre todo, a un ser muy querido al que echaré a faltar de por vida. Paquito, sé que te gustaba poco el cine, pero eso no ha importado nunca para que tu amistad sea una película fuera de serie.




