La peores películas de 2011
Hemos debido de ser muy malos. Sus majestades los Reyes nos han castigado con este surtido infernal de carboncito marrón puro.

Lo peor de todo, y que no se moleste nadie, es que la hemos visto todas. Algunas nos dejamos pero va una buena representación de lo peorcito de este 2011.
Nº 10 CAPERUCITA ROJA, de Catherine Hardwicke
De la mano de la primera directora que puso casta castidad a los Crepúsculos no podíamos esperar más que una bobadita estetizante y hueca como la presente. A esta CAPERUCITA ROJA hasta EL Lobo la descartaría como clip de propaganda para turrones. Asistimos a un meloso, timorato y repetitivo anuncio de perfumes, en el que la legendaria criatura infantil acaba convertida en la protagonista de una historia infame, sin pies ni cabeza, que, cuando se inmiscuye en el terreno del cuento gótico pseudoterrorífico, naufraga más que la abuela ligando con el feroz.
Esta Caperucita, que se pone roja por un calor lobeznito que le esconde la capa, parece la sobrina canadiense y medieval de Carmen Lomana. Tontita, viciosa como un Ferrero Rocher con sabor a esmalte de uñas, no... no me se moja por esta CAPERUCITA ROJA.
Nº 9 NOWHERE BOY, de Sam Taylor-Wood![]()
Las ha habido muchísimo peores que ella, pero NOWHERE BOY ha supuesto una de las decepciones más absolutas de la temporada. La semblanza de los años inmediatamente anteriores al nacimiento del fenómeno Beatles daba para un acercamiento muchísimo más riguroso sobre la figura de John Lennon. La directora se obceca con un clasicismo televisivo, ramplón, cobardica, que no casa en ningún momento con el impulso inclasificable de la emergente figura del músico.
El film se queda corto en todos los aspectos que toca: no vale ni como aproximación biográfica seria, ni como ejercicio evocativo-musical, tanto de la época como del lugar que fueron capaces de brindar al mundo semejante revolución. El autor de "Imagine" no merece esta mediocridad, que no insulta, pero que jamás estimula un mínimo de aprecio a su favor. Parece la biografía de John Lennon expuesta en clave de reportaje para LA NORIA.
Nº 8 ÁGUILA ROJA: LA PELÍCULA, de José Ramón Ayerra
Por favor, que a Chuck Norris le den ya el permiso de caza de aves protegidas: para que venga y lo celebre abatiéndole el vuelo a este pajarraco. No contentos con machacarnos la nocturnidad televisiva, a los productores de este mustio Samurai de la Meseta, al que la Uma Thurman de KILL BILL debería coger por katana y no parar con él hasta dejarlo hecho escalopines para piojo, se les ha ocurrido hacer caja mediante traslación a la gran pantalla.
El resultado ha sido tan malo como cabría preverle. El hecho de su brevedad no ha redundado en su beneficio. Este dislate conspirativo es igual de serio que una conferencia sobre Felipe II impartida por la pitonisa Lola. De ponerle vela negra, cañonazo colorao y torpedo gris perla. El que se crea a este hispano Bruce Lee mulero y cutrehistórico es que acepta Barroco Español como grupo musical participante del Klubbers 2012.
Nº 7 LINTERNA VERDE, de Martin Campbell
Con el Hombre Moco nos soplamos un "green" de tamaño cráter. Con muchísima diferencia la peor de todas las producciones provenientes del cómic de este año. El 2011 ha sido prolijo en esta moda que ya empieza a aburrir hasta al oculista de Rompetechos. Lo del Linterna Aceituna es para decirle que cruce en rojo una autopista de traileres.
Una anodina e insípida mezcolanza de actores semipintados, semireales y pluscuamtocho, en la que parece mentira que haya invertida la capacidad imaginatoria de cuatro guionistas. Menos mal, si llega a ser solo uno, la cosa se hubiera podido quedar en "Cerillita Apagá". Un simplicísimo entramado de tópicos, todo el emplazado con desgana y nula capacidad de sorpresa, del que podemos decir ya una cosa buena: no habrá segunda parte. A quien se le ocurra, que lo tiren desde esa linterna padre que es un faro.
6º SUCKER PUNCH, de Zack Snyder
Infumable refrito de delirios grandilocuentes, Zach Snyder demuestra con SUCKER PUNCH que no es un cineasta, sino un DJ de sartenes. Un creador encantado de hacer ley inquebrantable del siempre artificioso "mucho ruido y pocas nueces", un virtuoso del mamporrerismo audiovisual. Esta historia de niña faldicorta, rubia y con coletas, que va a parar a un sanatorio mental, en el que pretenden taladrarle el tarro por orden de su padastro cafre, no es sino un dechado de fuegos de artificio a bordo de una trama más repetitiva que una moviola de ajo.
Una puesta en escena abrumadoramente estruendosa y tarambana nada puede hacer por otorgar coherencia a la fantasiosa barbarie. Más que cine, SUCKER PUNCH es un jueguecito "neomanga" y "ciberpunk", tan caro como inútil; una ingenua exhibición de un poderío desinflado al primer soplar, una oportunidad morrocotuda de certificar el autobombo con platillos de cristal que posee, por estilo, su creador. Como si a Jose Luis Moreno le mandasen hacer el próximo especial de Nochebuena con las hijas de la Preysler haciendo de Afrodita A. Para hacérselo encima. Y sin papel higiénico de flor de loto, o sea.
5º HARRY POTTER Y LAS RELIQUIAS DE LA MUERTE (2ª Parte)
Más que abuchearla, a ésta cabría antes jalearle su existencia. Es más, cabría haberle deseado, por finiquitante, que llegara hace once o doce años. Pero, bueno, la celebramos con despiporre despatarrado todos los que siempre hemos querido que El Gafitas de la Varita se hubiera ido al planeta Potagia a la tercera de las ocho. O que en el principio de la cuarta se lo hubiera comido el conejo de una chistera de prácticas del truco clásico.
Qué bien, qué bien: HARRY POTTER Y LAS RELIQUIAS DE LA MUERTE (2ª Parte) es la última: ya no tendremos que padecer el suplicio gestual de un Daniel Radcliffe que ya no soportaba ver crecer pelitos en su cuerpo y tener que poner carita de imberbe a cada plano. El desarrollo varonil del personaje ha ido parejo a un avergonzamiento flagelante del actor: su blanquecino careto laxante no hacía sino transmitir que los pantaloncitos de la primera le tiranizaban demasiado la incipiente virilidad de la quinta. De ahí lo ajustado y oprimido de su registro. Hace ya mucho tiempo que al Cansinito del Horrocrux le hacía falta otra cremallera.
De la última del suplicio, sólo vale la pena referir que viene a evidenciar la trampa sobre la que la saga lleva cabalgando varias entregas: que está alargada como un caldito de dos huesos de pollo con tres bidones de agua. Descanse en paz, pues... Los que nunca te quisimos, no te adoramos ni en formato Avecrem! Para la lápida: "Harry Poto, ¡Qué alegría, qué alboroto, no nos tocas más lo superior al escroto!
4º EL CAPITÁN TRUENO Y EL SANTO GRIAL, de Antonio Hernández
No merecería salir en una lista de films malos. Y no porque no sea mala, sino porque esto no es un film. EL CAPITÁN TRUENO Y EL SANTO GRIAL es la crónica de un cataclismo anunciado. Un preclaro ejemplo de por donde no debe transitar el cine español. "Semos lo semos" y habemos lo que habemos. No prestamos para superproducciones, porque nos quedamos en deshecho no apto ni para todo el potencial antinuclear de la Francia de Sarkozy. Barata, torpe, mala, ruinosa, risión, micción y crucifixión, el inolvidable personaje de Victor Mora no merecía esta funesta suerte.
Las batallas parecen un anuncio de Exin Castillos. El guión no supera una supina condición de puro disparate José Mota. Los malvados de la función merecen que se los ponga Falete de cojín en un día de malos vientos interiores. Los actores están por la labor de contribuir con la infamia de esta cruzada de peleles en busca del copón perdido. Es malo hasta el apuntador. No se salvan ni los caballos. Seguro que la habrá palmado algún extra. Desde aquí reivindicamos mutación en el título para que el original no le pleitee. La cosa esta se ha ganado a pulso la siguiente denominación de origen: EL CAPITÁN CUESCO Y EL SANTO JIÑAR. A cascarla! Si hacen precuela, proponemos para hacer del púber Goliat a Paquirrín!
El desperdicio del año. Un clarísimo ejemplo de lo que no debe hacerse jamás. No, no es decirle a tu hijo pequeño de tres años quienes son los Reyes, porque estás harto de montar barquitos de PlayMovil de madrugada, para que él pase de ellos el día de Majestades. No, se trata de no dormirse en los laureles cuando sabes que tienes una idea cojonuda entre manos. Es lo que hace Niccol en IN TIME.
Un brillante punto de partida de ciencia ficción, reconocible, simbólica, reflexiva incluso, que, bochornosamente, se convierte en eso que cuando lo chafamos todo el mundo dice que trae suerte, porque no se le sabe disponer un desarrollo a la altura de la notabilidad inicial. Esto es como si uno compra un huevo de gallina de corral para hacerse la mejor francesa del mundo, y va y lo fríe con amoniaco dentro de una lavadora: pues que le sale una cara cataplasma suavizada con Mimosín, pero no la presumida tortilla. IN TIME es para centrifugar la casporra de quien decide suicidarla, convirtiéndola en una vulgar cinta de persecuciones futuristas, protagonizada por la pareja más risible del año. Justin Timberlake está especialmente empeñado en que todos maldigamos que no se quedara, físicamente, dentro del video clip con Madonna de por vida.
XP3D de Sergi Vizcaíno
Ya lo dice el refrán: "Terror español a la vista... Más honda la mete". Por favor, Madre del Amor Matanza, aparécete y hazles terapia de motosierra Texas a toda esta panda de desahogados asustadizos que han maquinado este bodrio mix "Scream & Al Salir de la clase de la que no debí salir nunca". Pocas veces el cine patrio nos ha brindado una ocasión tan rotunda como para desear que el Ministerio de Cultura lo dirija Freddy Krugger. Y que en lugar de subvenciones, se repartieran caricias afiladas con rajamiento entrecot entre quienes pidieran pasta para esta peste.
XP3D no admite conmiseración alguna, porque semejante descarrío tampoco la tiene con el pobre espectador desinformado. La cosita es un churro recaudador, consistente en publicitar a lo grande varios presuntos aspectos de interés: el primero, que el brebaje de chillidos joveznos está filmado en 3D; el segundo, que es la primera vez que esto ocurre en nuestro país, y, el tercero, que los invitados a causarnos pánico son un rebaño de caretos televisivos con sabiduría actoral 0´0, sin grasa . Ni más... ni más, porque, menos, prometo que es materialmente imposible. Esto es un "Hostal Royal Matarile" sin Lina Morgan y sin hostal, pero con mina. Una basura de niñatos jugando a ver si el coco existe, que merece sadismo Aida Nizar para con el homicida que la ha pensado. Ésta hace obra maestra a la del CAPITÁN CUESCO Y EL SANTO GRIÑAN. Dio más miedo pensar lo que Terelu Campos iba a enseñar en la portada del Interviú. Que se la pongan a Urdangarín en el avión cuando venga a declarar!
De nuestro Nº 1 se dijo:
"En la película se han tomado la nupcialidad como elemento estructurador del asunto, porque todo se reduce a boda, banquete, luna de miel rimando con Albacete, a preñe y a parto. Ya no hay más. Sólo la espera a ver si la criatura es vampiro, humano, mono, todo junto, pavía, melocotón, Jose Manuel Parada o su pianista, silicona o Anita Obregón."
"Fotonovelera, carca, reaccionaria, simple derrapando a nula, romaticoña, lela, paralela y tocomocho, el film es pura negación cinematográfica rizando el rizo de su prepotente impotencia. Lo más malo que ha parido madre y lo más inútil que genitalizó padre. Por favor, que para la abuela!"
"ya escuece que se torne aquí a imponer la misma operación sacaperras que en la última entrega Potter, esto es, a dividir en dos productos fílmicos el material argumental alojado en un solo libro. Esto obliga a un ralentizamiento brutal, maleducado, tramposo y extenuante de las acciones contadas. Estas, además de pocas, están embuchadas con esteroides para gorilas."
Nº 1 LA SAGA CREPÚSCULO: AMANECER, 1ª Parte, de Bill Condon
Como resulta que todo lo expuesto en los tres párrafos anteriores ha sido extraído del comentario crítico efectuado en nuestra revista, no le vamos a dar más caña a esta porquería de vampiros apostolantes que ya se han visto desnudos. Pensada con un poco de perspectiva, pueden albergarse sospechas de que su estreno, justo este año, haya sido en calidad de vídeo educativo-ejemplar, repartido como "souvenir" doctrinario, dentro del encuentro de jóvenes practicantes de la normativa vaticana, que tuvo lugar hace unos meses en Madrid. La nueva parábola de los "No metedores sin fronteras con ojeras" dan un nuevo mensaje al mundo en forma de Neo-Mandamientos: No meterás sin alianza... santificaras el virgo... Honrarás al condón que tu padre no utilizó con tu madre... No cometerás actos metiéndote puros...
Insufrible, casposa, retrógrada, sermonera, romántica como un gallumbo con restos de no guardar, corta, alargada, reiterada y mellada. Dentro de este ranking la hemos puesto la primera, porque no podemos dejar de pensar que aún queda una segunda. Y yo sólo temo una cosa: que del parto habido entre un vampiro con careto de logaritmo neperiano y una insípida inodora con furor en lo prohibido salga a la única criatura que no quiero volver a ver a jamás. Ay, no sé por qué pero me da que el hijo de Bella es... es.... es...
Harry Potter. No me digan que no le da un aire a Edward, ese hombre con una pastilla Juanola brotada en la cara desde sus genes. Actividad sexual... los dos han tenido la misma!




